Teaching the way

 

Teaching the way es un maravilloso proyecto de la mano de grandes profesionales en el que tuve la suerte de participar impartiendo un curso de Moda en las aulas de formación profesional del orfanato Nyumbani village en Kenia.

El proyecto es el segundo año que viaja al village,  en su primer año y como labor principal, los ingenieros y directores Fabio Parigi y Michele del Viscio hace varios años que crearon unas cocinas con alta eficiencia energética, que reducen radicalmente la de-forestación asociada a la recolección de leña y reduciendo los gases de efecto invernadero producidos por la combustión, y con un coste muy bajo, estas cocinas se instalaron en las 104 viviendas que hay dentro de la aldea ayudando al medio ambiente y sobre todo facilitando la vida de los más de 1500 niños que viven en ella.

Este año el proyecto creció con la colaboración de A coded World de la mano de la ex top Model Bali Lawal, a él se incorporaron El fotógrafo Carlo Mari, una diseñadora Local Vera Ochiajuliet y una servidora.

El objetivo de Teaching the Way es ayudar en la formación profesional de los niños con mayoría de edad del orfanato, ayudándolos en su formación, facilitándoles las herramientas y conocimientos básicos para poder llevar a cabo su trabajo, y con palabras más fuertes, ayudándolos a soñar, trabajando juntos en no perder la esperanza de poder hacer algo que les gusta y se les da bien.

En el área de corte y confección las niñas asisten diariamente al politécnico donde aprenden sastrería, en este curso pudieron empaparse un poco mas sobre moda y las diferentes vertientes de este campo tan inmenso.
En el curso trabajamos los diferentes pasos a seguir para crear una colección, en él las niñas pudieron diseñar, patronar, cortar y confeccionar sus propias creaciones, que más tarde mostrarían a la aldea en un desfile en el que ellas mismas lucirían sus diseños.

Fue maravilloso verlas con sus creaciones, ver la pasión e ilusión con la que trabajaron, saber que había aportado un granito de arena diminuto a esa inmensa felicidad que desprendían radiantes con ese vestuario de colores brillantes, fue realmente bello.

Fue mágico y muy significativo, para la aldea y para todos los voluntarios,  a parte del desfile, también se dieron los premios a los ganadores de Master Chef.

Master chef fue el concurso que se organizó para probar y ver los resultados de las cocinas en toda la aldea, las 104 casas que hay dentro del poblado participaron en una competición donde se valoró la comida, la presentación de los platos y la decoración e higiene de las casas, yo fui parte de uno de los equipos en los que se dividió el jurado, cada equipo visitó y degustó sus platos en 20 de las casas, en ellas quedé más maravillada de lo que ya estaba con esta increíble aldea, el recibimiento de la gente, el agradecimiento y cariño con el que nos habrían las puertas de sus hogares me hizo inmensamente feliz, la ultima casa que visitamos realmente me conmocionó, nos recibió con una breve oración de agradecimiento y acabamos bailando todos al rededor de la mesa, fue algo que no puedo explicar pero creo que todos los allí presentes nos miramos con los ojos brillantes y saboreamos la misma alegría.

Author: Mayka Ayong

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